30/3/17

Los Sambianos: La Tribu con Extraños Rituales Homosexuales


En el mundo han habido y todavía hay tribus con costumbres y modos de vida muy diferentes, inusuales y extraños. Con todo tipo de rituales y creencias que pueden ser tenebrosas o macabras, esta tribu de Papúa Nueva Guinea no es la excepción.

La tribu Sambia es un pueblo primitivo de cazadores, hortícolas y personas de montaña. Pero lo que llama la atención es su curioso y extraño ritual para que los jóvenes «se vuelvan hombres».

Desde los 7 años, a los miembros varones de la tribu se los aleja de todas las mujeres, y deben convivir con otros hombres durante 10 años. ¿El objetivo? Convencer a todos en el pueblo que «los hombres pueden vivir sin mujeres».

Los niños y adolescentes son completamente aislados, evitando que tengan actividades sexuales con las mujeres o que seduzcan o sean seducidos por mujeres casadas.

En esos diez años se les perfora la piel para eliminar la contaminación «provocada por las mujeres». Y por la misma razón, se les introduce una varilla aguda en las fosas nasales hasta sangrar. 

Un ritual perturbador


Pero lo más macabro de esta tribu son los rituales sexuales y las prácticas que realizan con el objetivo de conseguir el desarrollo de los niños y «convertirlos en hombres y guerreros».

El abusivo y repulsivo ritual de seis etapas consiste en que los niños practiquen sexo oral a los guerreros y viceversa, para demostrar que son «hombres viriles». No podrán madurar y convertirse en hombres si no beben el semen, se les exige que lo hagan bajo la creencia de que permite el crecimiento y la fuerza.

Luego de las ceremonias formales, otra parte del ritual consiste en bailes y prácticas homosexuales.

Dentro de los rituales de iniciación también se les pide capturar a una mujer enemiga en la aldea o matar a un guerrero enemigo.

Luego de ser alejados de las mujeres durante 12 años, se casan con una joven mujer que ha sido enseñada a practicar sexo oral y que debe ingerir el semen de su esposo para poder alimentar a su hijo mientras produce leche materna. Esto se debe a que la tribu cree que la leche materna es semen transformado y que, por ende, es el hombre quien realmente nutre al bebé.

El ritual de esta tribu no solo es macabro y exige a los niños a hacer prácticas bajo una concepción que solo ellos creen, sino que también aísla a las mujeres y las ve como vehículos para que los guerreros puedan tener familia, pero sin ninguna otra utilidad.

Otras tribus de la zona, como los Etoro, piensan que los niños nacen sin semen y que, por tanto, los adultos deben suministrárselo. Al ser un bien preciado y limitado, las relaciones sexuales con mujeres, sólo son para procrear, están limitadas a un número determinado de días al año.

Laarepaenlinea

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